LA GARDUÑA. XXIV LA EXALTACIÓN DE LA VERA CRUZ
Procesión de la Santa Cruz de Caravaca XXIV LA EXALTACIÓN DE LA SANTA CRUZ Durante aquella semana, don Rigoberto había rondado varias veces el Mesón del Lino, con la secreta esperanza de cruzarse con María la Trujilla , pero la mujer parecía habérsela tragado la tierra. Aunque el deseo y la frustración le carcomían las entrañas, el caballero se obligaba a mantener un semblante imperturbable; bajo ningún concepto podía trascender que le había cobrado su virtud. Aquella transacción, tan carnal como clandestina, debía permanecer sepultada bajo el peso de su identidad como Alonso de Alquipir. Aquel jueves 14 de septiembre amaneció con el repique clamoroso de todas las campanas de Toledo. Era el día de la Exaltación de la Santísima Cruz, y la ciudad imperial se engalanaba con sus mejores paños y tapices para recibir a la gran procesión litúrgica. Don Rigoberto, vistiendo por fin las ricas ropas nobiliarias que Juan de...